¿Cuánto cuesta cuidar la frontera?


Custodiar la frontera no es un maíz, decía mi padre al recordar sus tiempos de soldado en Elías Piña, Pedernales y Dajabón. Caminos lejanos, solitarios, polvorientos, cargados de peligro, alejados de la familia y muchas veces poco valorado por la población.
Recuerda que mi madre estuvo al morir, embarazada de su tercer hijo, cuando se encontraba de puesto en el destacamento Villa Anacaona de Restauración, un municipio de Dajabón en la frontera norte (Haití-República Dominicana). (Seguir leyendo aqui…)