Foto tránsito peatonal en Nueva York.


El número de decesos diarios por coronavirus en Estados Unidos ha disminuido en las últimas semanas a su nivel más bajo desde finales de marzo, incluso luego de que algunos estados han reanudado sus actividades económicas. Sin embargo, los científicos temen que esa tendencia esté a punto de revertirse.
“Por ahora, es demasiado pronto para estar tranquilos de que las muertes están disminuyendo y que todo va a estar bien”, dijo el doctor Cyrus Shahpar, del organismo sin fines de lucro Resolve to Save Lives, el cual trabaja en la prevención de epidemias.
Los decesos por COVID-19 en todo el país han disminuido a unos 680 por día, en comparación con los cerca de 960 que se registraron hace un par de semanas, de acuerdo con un análisis de The Associated Press a los datos recabados por la Universidad Johns Hopkins. En la revisión se examinó un promedio móvil de siete días de fallecimientos hasta el miércoles.
Se cree que son muchas las razones que están influyendo, entre ellas la llegada de tratamientos efectivos y una mejoría en las medidas de hospitales y casas de adultos mayores para prevenir contagios y salvar vidas.
Una de ellas es que el número de casos confirmados recientemente por día ha aumentado de cerca de 21.400 hace dos semanas a 23.200, de acuerdo con el análisis de la AP.
Y en Florida, Georgia, Texas y Arizona —estados que relajaron pronto sus medidas de confinamiento— las muertes diarias han estado aumentando silenciosamente desde principios de junio, resaltó Ali Mokdad, profesor de medición en ciencias de la salud en la Universidad de Washington en Seattle.
“Estos no son números. Son seres humanos”, reiteró Mokdad. “Vamos a ver un alza en los decesos en muchos lugares de Estados Unidos”.
El brote ha provocado la muerte de unas 118.000 personas en el país y de casi medio millón a nivel global, de acuerdo con el conteo de Johns Hopkins, aunque se presume que los números reales son más altos. Las vacunas potenciales se encuentran en las primeras etapas de prueba y es improbable que alguna esté lista antes del año próximo.
Los expertos apuntaron que un aumento en el número de muertes podría tardar en reflejarse en las estadísticas del país. Las órdenes de permanecer en casa impuestas en marzo, junto con el uso de mascarillas y otras medidas de distanciamiento social, han hecho disminuir la cifra de fallecimientos diarios desde mediados de abril, y Estados Unidos en su conjunto aún está viendo los efectos positivos, a pesar de que la gente está empezando a trabajar, comprar y salir a comer de nuevo.
Los médicos atentos a un repunte en las muertes estarán alertas para detectar ciertas señales en un orden específico, dijo Shahpar.
Primero, los datos de los celulares mostrarán a la gente moviéndose más. Luego, los médicos reportarán más enfermedades similares a la gripe y aumentará la proporción de personas que den positivo al virus. Posteriormente, las hospitalizaciones subirán y, finalmente, también lo harán las muertes.
Se cree que hay varios factores que están impulsando las curvas de decesos y de casos en direcciones opuestas.
El incremento en los casos puede explicarse parcialmente por la capacidad más amplia para realizar pruebas. Los casos de personas con síntomas leves, que antes no se detectaban debido a los límites en torno a quién podía realizarse una prueba, se están reflejando en los números.
En cuanto a la disminución de los decesos, “probablemente se debe que están ocurriendo varias cosas al mismo tiempo”, dijo el doctor Shmuel Shoham, profesor de medicina en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins. Las lecciones aprendidas de los “terribles primeros días” ahora están beneficiando a las personas gravemente enfermas y a la gente en hogares para ancianos, señaló.
Aunque sigue sin estar claro qué tanto pueden haber contribuido los tratamientos específicos a la disminución de muertes, los médicos están probando antivirales como el remdesivir, el plasma donado por gente que se ha recuperado del virus y esteroides como la dexametasona, la cual atrajo la atención esta semana luego de que se publicaron unos reportes que confirmaron que puede salvar la vida de muchos de los pacientes graves.
Si bien todos los virus mutan, los científicos dicen que hasta ahora el coronavirus no ha cambiado a una forma que lo haga menos letal.
En la mayoría de la gente, este virus provoca síntomas leves o moderados que desaparecen en dos o tres semanas. En algunas personas, sobre todos los adultos mayores y las que padecen trastornos de salud subyacentes, puede causar enfermedades más graves, como la neumonía, e incluso la muerte.
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Emerson Jimenez

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