Entre las personas que son objeto de las medidas restrictivas figura Wilbur Ross, secretario de Comercio estadounidense durante la Administración Trump.
Además, Pekín aplicó sanciones "recíprocas" contra actuales o antiguos dirigentes de varias organizaciones, entre ellas la Comisión Ejecutiva del Congreso sobre China y la Comisión de Revisión Económica chino-estadounidense. En la lista también figuran organizaciones no gubernamentales como el Instituto Nacional Demócrata para los Asuntos Internacionales, el Instituto Republicano Internacional, Human Rights Watch y el Consejo de Democracia de Hong Kong (con sede en Washington).
El pasado 16 de julio, Washington impuso sanciones contra siete funcionarios chinos a los que responsabiliza por las políticas hacia Hong Kong. Al mismo tiempo, alertó a las empresas internacionales de los riesgos de hacer negocios en la región administrativa especial china, debido al "deterioro" de la situación.
Tras aquellas sanciones, el gigante asiático instó a EE.UU. a dejar de entrometerse en los asuntos internos de China y de Hong Kong. Asimismo, la Cancillería china calificó las sanciones de "un desperdicio de papel" y recalcó que no "se doblegará" ante ellas.
