El pacto implícito del PLD y el PRM



Por Daygorod Fabián Sánchez
El Autor es Educador y Comunicador Social de Villa Vásquez

Bajo la tesis de que era mejor una ley (mostrenca) que estar sin ley se aprobó la pieza que contiene los muros de contención frente a los excesos partidarios y políticos. Igualmente bajo el amparo de limitar las acciones de las cúpulas partidarias (cosa que no se ha hecho) se efectuaron acuerdos entre la facción que encabeza el Presidente de la República Danilo Medina y las partes que se disputan el control total del Partido Revolucionario Moderno (PRM) Hipólito Mejía y Luis Abinader.

Prueba de ello fue que los del PRM, conjuntamente con algunos del PRSC (Partido Reformista Social Cristiano), unificaron criterios y ejercieron su votación para que la pieza legislativa permitiese que unas elecciones primarias (como decidiesen los partidos y su alta dirigencia) y simultáneas fuese aprobada en la Cámara Baja.

En el caso del PLD, resulta evidente que para imponer unas primarias abiertas, habría que modificar sus estatutos, lo cual con la mayoría que ostenta el Presidente Medina (CC y CP) no parece difícil, sin embargo considero que Leonel no dejará libre en la cancha al actual mandatario.

Son muchos los caminos por analizar. En el caso del principal partido opositor la zozobra interna no tardará en hacerse visible, ya que no es posible que burlemos nuestra voz interior que nos dice cuando actuamos de forma incorrecta frente a determinada situación.  Los desbordamientos denotan que el PRM es sólo un partido más del sistema que desea llegar al poder para reproducir los mismos vicios actuales de dicho sistema.

Buscar un aliado exterior (acción que llevó a cabo el Presidente Medina) no es una cualidad nueva. En el pasado el expresidente Leonel Fernández – hoy quejoso de los pactos implícitos fraguados para su derrota- ante la imposibilidad de un consenso con su contrincante político  - Danilo Medina: en esa época y ahora -  buscó una contraparte fácil de burlar y dispuesta a establecer negocios de toda naturaleza: Miguel Vargas Maldonado.

Para la modificación Constitucional del año 2010 y lo que se denominó como una repartición de los jueces de las altas cortes, Fernández pactó con Maldonado y consiguió las aritméticas faltantes para los números mágicos en las cámaras.

Traigo este pequeño fragmento de la historia para los que acusan a Medina de buscar acuerdos extrapartidarios, evocando que no es nada nuevo y que Fernández carece de calidad moral para criticar ésta acción, mala desde el punto de vista ético, pero correcta desde el ángulo de visión político.

En la recién aprobada ley se aprobaron límites para los gastos de campaña (excesivos pero límites al fin y al cabo), se obliga a una renovación interna de los partidos cada cuatro años, procurando con esto eliminar la eternidad de muchos dirigentes y se estipula que cada partido decida el tipo de primarias que desea, siempre y cuando sean verificadas por la JCE y realizadas el mismo día.

De todas formas hay un enrarecimiento en el panorama ya que la JCE ha expresado que no está preparada para éste evento de tipo político – electoral. Dicho de otra forma podríamos estar encaminados a un caos electivo que en las actuales circunstancias en nada le conviene a nuestra nación.   

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