Los abogados del Chapo quieren un nuevo juicio a causa de las dudas sobre el jurado

NUEVA YORK — En un típico caso judicial, después de una condena el proceso penal procede mucho más lento mientras ambos lados se esperan que se dicte la sentencia o preparan una apelación. Pero el caso contra Joaquín Guzmán Loera, el capo mexicano apodado el Chapo, nunca ha sido un típico caso judicial.

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Han sido dos semanas particularmente movidas desde que cerró el juicio de tres meses a Guzmán Loera, quien fue declarado culpable el 12 de febrero. Ya surgieron denuncias de que el jurado tuvo mala conducta; los abogados defensores han indicado que pedirán repetir el juicio. Y dos de los hijos del Chapo fueron acusados también de cargos por narcotráfico en Estados Unidos.

El drama posterior al juicio empezó el 20 de febrero; uno de los integrantes del jurado anónimo le escribió un correo a Keegan Hamilton, reportero de Vice News que cubrió el juicio y le dijo en una entrevista por videochat que por lo menos cinco integrantes del pánel habían hecho caso omiso de las instrucciones del juez Brian Cogan para no revisar la cobertura mediática del proceso.

A lo largo del juicio, el juez Cogan les aconsejó a los jurados evitar leer o ver cualquier tema relacionado al caso por fuera del tribunal. En dos ocasiones les preguntó directamente si habían roto con esa provisión.

Pero de acuerdo con la entrevista en Vice, el jurado no solamente leía con frecuencia lo que se decía en Twitter sino que le mintió a Cogan cuando les preguntó si habían consultado fuentes adicionales a los testigos que comparecieron en la corte. El jurado habría visto reportajes condenatorios de Guzmán Loera que se omitieron en el tribunal, como las denuncias de que el capo drogó y violó a jóvenes.

“¿Sabes que nos dijeron que no podíamos ver los medios durante el juicio?”, el miembro del jurado le dijo a Hamilton. “Pues lo hicimos”.

El jurado anónimo le dijo a Vice que las deliberaciones tardaron seis días, más de lo esperado en un inicio, porque había una persona empecinada en no declarar la culpabilidad (lo cual debe ser de manera unánime). Al final todos estuvieron de acuerdo en el veredicto, aunque varios indicaron que les preocupaba que cuando se confirme la condena el Chapo sea mandado a la prisión federal de máxima seguridad estadounidense donde los reos pasan muchas horas en aislamiento.

“Mucha gente tuvo dificultad para imaginarlo a él en aislamiento porque, ya sabes, todos somos seres humanos”, dijo el jurado.

El juez ordenó mantener en el anonimato las identidades de todo el jurado, por lo que no fue posible verificar de manera independiente los comentarios hechos a Vice.

Sin embargo, horas después de que se publicó la entrevista, uno de los abogados del Chapo, A. Eduardo Balarezo, emitió un comunicado en el que indicó que esas declaraciones son “muy preocupantes e inquietantes”. En el comunicado, Balarezo añadió que si lo dicho por el jurado es cierto entonces “Joaquín no tuvo un juicio justo”.

Balarezo después le escribió al juez Cogan para anunciar que Guzmán Loera planea solicitar un nuevo proceso “con base en las revelaciones del artículo”, así como pedir una audiencia especial “para determinar qué tan extensa fue la mala conducta”. La carta pidió un plazo de un mes para presentar esa moción legal.

Un portavoz de la fiscalía estadounidense en Brooklyn rechazó hacer comentarios sobre las acusaciones contra el jurado de posible investigación por fuera de la corte. Pero incluso cuando muchos jurados actúan de manera inapropiada, no es fácil revertir un veredicto, a decir de algunos expertos legales.

“El estándar requerido en un tribunal federal es muy alto para la defensa”, dijo Josh Dubin, abogado especializado en asuntos del jurado. “Deben demostrar que los integrantes del jurado quedaron con un prejuicio a causa de la información a la que quedaron expuestos. No es suficiente una muestra mala conducta”.

Dubin añadió que los jueces tienen amplia discrecionalidad sobre cómo lidiar con las consultas de los jurados y que Cogan es quien determinará qué procede en el caso de Guzmán.

Jessica Roth, una exfiscala federal que ahora da clases en la Facultad de Derecho Cardozo de la Universidad Yeshiva, dijo que para proteger la “santidad de las deliberaciones del jurado” las reglas federales limitan las circunstancias en las que un juez puede escuchar el testimonio directo de un jurado.

Si la defensa sí introduce la moción para revisar el veredicto, el juez Cogan puede interrogar al jurado citado en el artículo de Vice solamente respecto al “tema limitado de los tuits y reportes de prensa a los estuvieron expuestos los jurados”, explicó Roth. Agregó que al miembro del jurado “no puede permitírsele testificar sobre cómo esos materiales tuvieron un impacto en las deliberaciones”.

Mientras surgían estas dudas respecto al proceso, el Departamento de Justicia estadounidense anunció la presentación de cargos penales contra dos de los hijos de Guzmán Loera, por distribución de cocaína, metanfetamina y marihuana en Estados Unidos. Es la primera vez que los fiscales estadounidenses acusan a los hermanos Joaquín Guzmán López y Ovidio Guzmán López por temas relacionados al narcotráfico. No han sido arrestados y las autoridades creen que se encuentran en México.

El fin de semana también hubo más noticias vinculadas al caso de Guzmán Loera. El medio RíoDoce, que sigue de cerca temas del narcotráfico, reportó que el hermano de Dámaso López Núñez, un antiguo colaborador cercano al Chapo que testificó en su contra durante el juicio, fue asesinado por sicarios desconocidos en Ciudad de México.

@nytimes