Por Noemí Herrera La autora es periodista Cada año celebramos el Día Nacional del periodista, ocasión que ha servido para denunciar las...
Por Noemí Herrera La autora es periodista
Cada año celebramos el Día Nacional del periodista, ocasión que ha servido para denunciar las penurias por las que tiene que atravesar el profesional de la pluma sobre todo en estos países del tercer mundo.
Haciendo una retrospectiva mueve a reflexión que cada 5 de abril encuentra a este sector realizando las mismas denuncias a través de los diferentes organismos internacionales de los que somos signatarios. Muchas son las denuncias de las que son objetos los periodistas en el ejercicio de sus funciones, pero dichas denuncias se quedan en los departamentos de quejas y querellas de cada una de las entidades que han sido creadas para defender a los profesionales de la pluma y ele papel.
Un periodista para poder subsistir en este país tiene por lo menos que tener tres a cuatro empleos, por que lo que gana no le da para vivir de una manera digna junto a su familia, esto amen de que para cumplir con ese objetivo de mantener a la ciudadanía informada tiene que sacrificar los fines de semana y días libres para, tiempo este que le roba a su familia, para cumplir como un soldado con la profesión que ha elegido.
Cada 5 de abril celebramos con fiestas y aguardiente el Día del periodista, sin detenernos a pensar que dicha situación se mantiene igual, con salarios bajos, falta de protección, maltratos cuando realizamos una investigación y se lesionan intereses particulares en fin una serie de factores que hacen de esta hermosa profesión un riesgo para la persona que la ejerce.
Pero como dice el poeta colombiano Gabriel García Márquez, el periodismo es la mejor profesión del mundo, por que con sus altas y bajas es un oficio que se ejerce por vocación y convicción. Convicción por que a pesar de todo existe en nuestro interior la percepción de que podemos arreglar el país. ¡Felicidades en tú día.
