No se puede dejar pasar por desapercibido la valiosa aportación que nos legara el sociólogo y médico ítalo-argentino José Ingenieros en su libro el hombre mediocrepublicado en 1913, mas en el presente, en donde la mediocridad es imperante predominando su rol en la historia, la sociedad y cultura del presente que deja mucho que decir.¿A que se refiere con el hombre mediocre?
Señala Ingeniero con respecto a este tipo de hombre como nos los recuerda Wikipedia, que es incapaz de usar su imaginación para concebir ideales que le propongan un futuro por el cual luchar. De ahí, que se vuelva sumiso a toda rutina, a los prejuicios, a las domesticidades y así se vuelva parte de un rebaño o colectividad, cuyas acciones o motivos no cuestiona, sino que sigue ciegamente. El mediocre es dócil, maleable, ignorante, un ser vegetativo, carente de personalidad, contrario a la perfección, solidario y cómplice de los intereses creados que lo hacen borrego del rebaño social. Vive según las conveniencias y no logra aprender a amar. En su vida acomodaticia se vuelve vil y escéptico, cobarde. Los mediocres no son genios, ni héroes ni santos.
Un hombre mediocre no acepta ideas distintas a las que ya ha recibido por tradición, pues lleva incrustado en su mente el temor de que lo cataloguen de conflictivo o desequilibrado. Se niega a aceptar que existen hombres con ideas totalmente contrarias al mismo tiempo. A su vez, el hombre mediocre entra en una lucha contra el idealismo por envidia, intenta opacar desesperadamente toda acción noble, porque sabe que su existencia depende de que el idealista nunca sea reconocido y de que no se ponga por encima de sí.
Agrega Ingeniero:"El mediocre no inventa nada, no crea, no empuja, no rompe, no engendra; pero, en cambio, custodia celosamente la armazón de automatismos y prejuicios y dogmas acumulados durante siglos, defendiendo ese capital común contra la asechanza de los inadaptables."
Es producto de la costumbre, desprovisto de fantasía, ornado por todas las virtudes de la mediocridad, llevando una vida honesta gracias a la moderación de sus exigencias, perezoso en sus concepciones intelectuales, sobrellevando con paciencia conmovedora todo el fardo de prejuicios que heredó de sus antepasados.
Las personas tienden a confundir el sentido común con el buen sentido. El sentido común es colectivo, eminentemente retrogrado y dogmatista; el buen sentido es individual, siempre innovador y libertario. La personalidad individual comienza en el punto preciso donde cada uno se diferencia de los demás; en muchos hombres ese punto es simplemente imaginario.
El hombre mediocre es una sombra proyectada por la sociedad; es por esencia imitativa y esta perfectamente adaptado para vivir en rebaño, reflejando las rutinas, prejuicios y dogmatismos reconocidamente útiles para la domesticidad, confundiendo el ser acomodaticio, con el ser acomodado.
Su amistad es una complacencia servil o una adulación provechosa. Admiran al utilitarismo egoísta, inmediato, menudo, al contado. El hombre sin ideales hace del arte un oficio, de la ciencia un comercio, de la filosofía un instrumento, de la virtud una empresa, de la caridad una fiesta, del placer un sensualismo. El progreso humano es la resultante de ese contraste perpetuo entre masas inertes y energías propulsoras
Definitivamente, se comenta, viven de los demás y para los demás: sombras de una grey, carecen de luz, de arrojo, de fuego, de emoción. Es justo medio sin sospecharlo, lo es por naturaleza no por opinión, por carácter no por accidente, No habla nunca, repite, juzga como los oye juzgar. Carece de iniciativa, sus entusiasmos son prudentes.
NOTA: A mis diezicéis años tuve la oportunidad de encontrarme con esta obra literaria, en un momento, en que la sed por la lectura estaba tomando auge en mi mente y en mi corazón. Desde entonces aprendí que es mejor que te consideren conflictivo, siempre y cuando las razones sean por el bienestar común a que me alaben de ser “equilibrado” por responder a intereses mezquinos y personalistas.
PADRE: MANUEL ESTEVEZ
IGLESIA EPISCOPAL-ANGLICANA DOMINICANA
(DAJABON).