POR: Francis Peña Sabés
Así lo expresó el Dr. Víctor Céspedes, ex-procurador general de la República y vicepresidente del PRD, mientras participaba en un programada matinal de la televisión nacional, quien entre otras cosas se refirió al hecho de que el Partido Revolucionario Dominicano cada vez que ha tenido problemas internos ha salido fortalecido de esas crisis y que esta vez no sería la excepción; que desde la grieta del problema, resurgirá con nuevas fuerzas para seguir siendo un partido fuerte.

Bueno es decir, que grande es la fe del Dr. Céspedes, porque al parecer olvida que en vez de fortaleza, las crisis suscitadas a lo interno del PRD, lo que siempre han generado es el nacimiento de otros partidos o movimientos y la estampida de sus adeptos hacia otras parcelas políticas; pues basta mencionar el problema surgido entre Juan Bosch y Peña Gómez en el año 1973, situación de la cual nació el hoy partido oficialista y otro ejemplo lo es las diferencias surgidas entre el Dr. Peña Gómez y el Lic. Majluta a finales de la década de los ochenta, de donde nació el Partido Revolucionario Independiente (PRI). Pero además, hay partido nacido como producto de una escisión del PRD, el cual es el Partido Revolucionario Social Demócrata, popularmente conocido como el partido del Toro Negro, el cual encabeza del Lic. Hatuey Decamps, quien decidió formar ese partido, como consecuencia de la crisis surgida entre éste e Hipólito Mejía en el año 2004.

No obstante, entre tanto que unos tienen la esperanza de que haya un entendimiento entre Miguel Vargas e Hipólito Mejía, otros como el Lic. Luís Abinader ha decidido alejarse de los dos líderes perredeístas enfrentados, para anunciarle al país el lanzamiento de su propio proyecto político en aras de alcanzar la presidencia de la República en las próximas elecciones.

Creo prudente y acertada la decisión del señor Luís Abinader, de alejarse del conflicto que existe actualmente entre los referidos líderes del PRD, situación que le permite a éste tomar la delantera y ganar simpatizantes, mientras aquellos se entretienen en la disputa de quién es quién en el PRD.