Apenas restan cerca de 24 horas para el gran día del esperado salto a la fama, Al Horford está proyectado a causar un impacto inmediato a su arribo a la Nacional Basketball Association (NBA).
Horford se convertirá en el noveno criollo en ser seleccionado en el tradicional draft de la prestigiosa liga, que sortea los mejores jugadores colegiales a los equipos afiliados, buscando un equilibrio competitivo con el pasado de los años.
Desde que el ex jugador Hugo Cabrera escuchó su nombre en el draft de 1976, han transcurrido 31 años desde entonces, y ninguno a tenido la dimensión de Horford, incluso, en los años de Luis Felipe López, cuyo protagonismo alcanzó grandes connotaciones en Estados Unidos y Europa.
Cabrera fue el primer criollo en ser escogido por equipo alguno en la NBA, tras el gerente general de los Milwaukee Bucks, Wayne Embry, incluir su nombre en la lista de elegibles, luego de una actuación sin precedente durante una serie de fogueo en Puerto Rico, vistiendo la camiseta del club San Lázaro, en 1976.
Horford se convertirá en el noveno criollo en ser seleccionado en el tradicional draft de la prestigiosa liga, que sortea los mejores jugadores colegiales a los equipos afiliados, buscando un equilibrio competitivo con el pasado de los años.
Desde que el ex jugador Hugo Cabrera escuchó su nombre en el draft de 1976, han transcurrido 31 años desde entonces, y ninguno a tenido la dimensión de Horford, incluso, en los años de Luis Felipe López, cuyo protagonismo alcanzó grandes connotaciones en Estados Unidos y Europa.
Cabrera fue el primer criollo en ser escogido por equipo alguno en la NBA, tras el gerente general de los Milwaukee Bucks, Wayne Embry, incluir su nombre en la lista de elegibles, luego de una actuación sin precedente durante una serie de fogueo en Puerto Rico, vistiendo la camiseta del club San Lázaro, en 1976.
Cabrera jugó baloncesto universitario para East Texas State. Los Bucks lo invitaron a un workout en el verano de 1976, en California. Asistió brevemente allí, y su compañero de habitación fue Alex English. Regresó al país pues tenía compromiso con San Lázaro y la empresa E. León Jimenes. “Yo tenía compromiso con esas entidades y no quería eludir esa responsabilidad”, dijo en una oportunidad ‘El Inmenso’.
Luego, entrenó con los New York Knickerbockers, en 1978, pero no pudo hacer el equipo. A partir de ese momento, Cabrera fue declarado ‘profesional’ y no pudo jugar más en el país hasta que la decisión fue retirada años más tarde.
El corpulento Frank Rodríguez, que quizás muchas personas no recuerden, jugó para Naco en 1983, fue el segundo criollo en recibir el llamado de un equipo de la NBA.
Rodríguez fue un pick para los San Antonio Spurs en la décima ronda del sorteo de 1984. ‘El Vaquero’ jugó colegial en New Mexico.
Tito Horford, el padre de Al, se convirtió en el tercer dominicano en ser drafteado por un equipo de la NBA y el primero en jugar en esa liga. Los Milwaukee Bucks obtuvieron sus servicios ene. Draft de 1988, tras ser la selección No. 39 en segunda ronda para los propios Bucks. El salió luego de dos años en Miami University.
José –Grillo- Vargas fue el cuarto criollo en ser sorteado cuando fue el pick No. 49 en segunda ronda para los Dallas Mavericks, luego de concluir sus cuatro años en Lousiana State University (LSU).
Luis Felipe López mantuvo a la expectativas al mundo del baloncesto durante el draft de 1998, y se convirtió en el primer nacido en estas tierras en ser escogido en primera ronda, cuando los San Antonio Spurs llamaron su nombre como el pick No. 24 en ese sorteo, pero fue enviado a los Vancouver Grizzlies esa misma noche en un cambio por Antonio Daniels, que aún está en la liga para los Washington Wizards.
Luis Flores sorprendió a todos los analistas locales al ser escogido por Houston Rockets en la segunda ronda como el pick No. 56 en el sorteo de 2004, y enviado luego a Dallas Mavericks y este club a Golden State Warriors, con quienes debutó en la NBA el 15 de diciembre de 2004. Impuso récord de anotación en Manhattan Collage.
Charlie Villanueva es el criollo escogido más alto en la historia del draft (No. 7 en 2005), cuando los Toronto Raptors tomaron sus servicios al salir de Connecticut University.
Y Francisco García, un producto de Louisville University, fue el último dominicano llamado para jugar en la NBA.
