Elías Piña.- Un autobús con 90 inmigrantes haitianos se incendió el pasado viernes, cuando iban a serrepatriados a su país por la Dirección General de Migración, resultando varios heridos carretera Hatillo-Las charcas, próximo a la ciudad de Azua.
La información la dio a conocer este domingo la Red Fronteriza Jano Siksé (RFJS) para la Defensa de los Derechos Humanos, que acusó a la Dirección General de Migración de poner en peligro la vida de los inmigrantes haitianos que son repatriados hacía a Haití en vehículos en mal estado, higiene y sin las más mínimas condiciones de seguridad.
Indica la RFJS que esta situación se puso en evidencia el 12 de abril cuando un autobús de Migración se incendió frente a la Cementera Santo Domingo, en Azua que serían repatriados por la puerta fronteriza de esta ciudad fronteriza quedando totalmente reducido a cenizas.
Según la organización “este accidente se pudo haber constituido en una gran desgracia nacional e internacional”.
Expresa la Red Jano Siksé que el acidente ocurrido aproximadamente las 2 y 30 de la tarde del pasado viernes, y “milagrosamente ninguna de las 90 personas resultó muerta, solo algunos migrantes y el personal de migración resultaron heridos y con quemaduras leves”. La organización, ni Migración identificaron a los heridos.
“El vehículo, que se encontraba en unas muy malas condiciones de mantenimiento, ya había tenido varios episodios de averías, desprendimientos de piezas en la carretera cuando hacía la ruta Santo Domingo-Comendador, además de faltarle parte del frontal delantero”, indica la organización de derechos humanos.
En estas condiciones de hacinamiento y falta de seguridad, es en las que varias veces por semana este vehículo transportaba a las personas que iban a ser repatriadas, vulnerando la Dirección General de Migración todas las reglas de seguridad vial y el respeto a la vida y a la seguridad de los migrantes, denuncia la RFJS, de Comendador.
“Hace mucho tiempo que desde la Red Fronteriza Jano Siksé venimos denunciando el proceder y las formas violatorias de los Derechos Humanos y que atentan contra la dignidad de los migrantes con las que las autoridades migratorias tratan a las personas en los procesos de expulsión”, expresa la Red Jano Siksé en comunicado de prensa enviado a los medios de comunicación.
Expresa que, además de realizar repatriaciones colectivas, prohibidas por el derecho internacional, a ningún repatriado se le entrega una copia de su orden de expulsión, no se les asiste jurídicamente, no se les da ninguna información sobre su repatriación, se les hacina en el centro de retención por más de las 48 horas que prevé nuestra constitución, se les abandona a merced de los buscones en las puertas fronterizas sin avisar a las autoridades consulares de su país de origen para que les presten la atención médica o psicológica que precisen los repatriados.
Señala la organización de derechos humanos que “todas estas acciones enumeradas anteriormente contradicen frontalmente las leyes migratorias de República Dominicana (Ley 285-04, reglamento 631-11), la Constitución Dominicana (art. 8 y 40), la Convención Interamericana (art. 1, 2, 24 y 25), la Declaración de Derechos Humanos (art. 2,3,6,7,8,9,10,11,12 y 17), el protocolo de entendimiento en las repatriaciones de 2 de diciembre de 1999 entre Rep. Dominicana y Haití (epígrafes a,b,d,e y f), además de las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y Tratados Internacionales legítimamente firmados por nuestro país”.
Finalmente señala la Red Fronteriza Jano Sksé que la forma en que se están produciendo las repatriaciones de los inmigrantes haitianos falta a la legalidad vigente y pone en grave riesgo la integridad física y la vida de las personas repatriadas.