Durante el día de ayer, la dirección general de migración hizo un operativo en la ciudad de Santiago que consistió en recoger de manera sorpresiva a un gran número de nacionales haitianos residentes en esa provincia norteña los cuales vivían de manera indocumentada para ser repatriado a su país.
Sin embargo cabe señalar que esta situación no es nueva en nuestro país donde cada día vemos cientos de niños y mujeres pidiendo limosnas en los semáforos de esta capital y de otras ciudades importantes. Muchos de los trabajadores de la construcción también son personal indocumentado y para el asombro de muchos se han realizado miles de denuncias por las diferentes vías competentes y legales de la gran cantidad de ilegales existentes en nuestro territorio.
La pregunta llega a la mente ¿serán estas repatriaciones frutó de la denuncia de las comunidades? ¿O serán una forma de presionar al gobierno haitiano para que retiren el impedimento a las importaciones de pollo y huevo?
Nuestras autoridades de migración nunca han sido tan eficientes en materia de deportaciones masivas ni mucho menos atendiendo quejas que por años vienen siendo realizadas por nuestros ciudadanos. Todo lo contrario, se han hecho de la vista gorda ante el problema real de tener más de un millón de nacionales de ese vecino país. Queda en la mente de cada lector sacar sus propias conclusiones.