La revista The New Yorker reveló en agosto que la oficina gubernamental encargada de imprimir la moneda produjo un lote de 30 millones de billetes de cien dólares en el que algunos de los ejemplares resultaron con demasiada tinta y por tanto los bordes del diseño no quedaron nítidos.

La falla se descubrió antes de que los dólares salieran a circulación. Las autoridades han asegurado que cuando ocurra el lanzamiento oficial del nuevo billete, el 8 de octubre, la divisa estará libre de esos contratiempos técnicos.