Por Santiago Caba, Presidente Municipal y miembro del CC, PLD.

Para introducir mi reflexión que humildemente compartiré con mis amigos, mi pueblo y el partido político a que pertenezco, me permito decir que durante 48 horas he estado reflexionando, como prometí, respecto de sí “valía la pena seguir perteneciendo al Partido de la Liberación Dominicana”.

Dicha reflexión está precedida de los acontecimientos derivados de las elecciones internas del PLD en la provincia de Montecristi para seleccionar nuevos miembros al Comité Central dentro del VIII Congreso Comandante Norge Botello que aún se encuentra en curso, pues en mi condición de Dirigente de esta organización tengo garantizado hasta el 2017 un escaño en ese organismo, sin embargo decidí apoyar sin reservas ni condiciones al Ingeniero Anyelo Rodríguez, hombre joven de nuestra provincia que ha decidido hacer vida política activa en este partido. Esa decisión mía produjo muchas opiniones, algunas contrarias y otras a favor, incluso existe quien dirá que los resultados me pertenecen, cosa que no discutiré, porque no es el propósito de este documento, pero que tampoco tiene ninguna importancia para los fines de mi reflexión.

El ser humano es un ser "racional", "social", "moral", es cierto que es todo eso, pero más que eso es un ser "espiritual", pues lo espiritual es lo más característico y lo que distingue decisivamente al hommo sapiens de los animales superiores y de los, aún hipotéticos, androides y organismos sintéticos. Pues con el avance científico estos seres podrían imitar conductas humanas incluso en sociedades, pero nunca tendrán espíritu, pues el espíritu procede y depende de Dios, por ello el ser humano es lo que es con todas sus potencialidades latentes en su alma.

Nunca acostumbro a referirme en primera persona por razones de que jamás yo mismo podría evaluar objetivamente mi conducta, pero en esta ocasión he tomado como colofón mi condición de abogado litigante, cuya profesión he ejercido durante 27 años en toda la geografía de la República Dominicana, pues así entenderían ustedes lo que quiero decir y porqué he llegado a las conclusiones finales.

En todo proceso judicial previo a tomar un caso, como es natural en todo abogado, me documento, analizo, elaboro una tesis y defino las estrategias a seguir, obviamente que también pienso en las posibilidades del adversario, cual podría ser su tesis de defensa y las coartadas que pudiera tener para contener mis argumentos. Dicha actividad ocupa tiempo, estudios, sacrificios, ideas y finalmente se da la confrontación en el terreno preparatorio, argumentativo y las conclusiones. Alcanzado el final surge entonces la decisión que puede ser favorable, si mi tesis estuvo bien elaborada, las estrategias bien trazadas y lo petitorio se ajustan al derecho, la razón y la justicia, pero bien puede ser adversa sí el juzgador entiende que carece mi tesis de valor probatorio o no fue bien trazada la estrategia jurídica, pudiendo entonces derivarse dos alternativas: impugnar la decisión o darle aquiescencia.

Significa pues que he aprendido a perder y a ganar, se muy bien que la política es una guerra en la cual se van librando múltiples batallas, pues a veces se ordena retirada para elaborar mejor las tácticas de ataque o para reorganizar el ejército, otras veces se ataca sin piedad al enemigo para no darle tregua, exterminarlo definitivamente y concluir la guerra.

Es importante resaltar que en el recién certamen interno del PLD alguien pudoroso mostró el refajo raído, pudiendo verse francamente sus intimidades, pues aún me pregunto: como llegaron algunas gentes a nuestro padrón sin haber sido validados sus Comités de Bases por la Dirigencia Municipal, que en Montecristi corresponde a un servidor?, como alguien que hasta el día 23 de mayo del año 2012 celebraba la victoria del PRD pudo inscribirse como presidente de un CB?, ….., creo que ahí funcionaron las brigadas! Sí las brigadas de Frontera…., carajo…, lo cual constituye un vicio contaminante de la expresión de !a voluntades de las bases.

En una ocasión un agente que investigaba a un sospechoso de asesinato le dijo: “yo conocía la víctima, era un desgraciado, la verdad que quien lo mató libró a la sociedad de la peor rata, me gustaría darle un apretón de manos a quien lo mató”, el hombre se puso de pie y con orgullo le extendió la mano al agente.

Aclaro que no cuestiono el proceso electoral porque todo quien figuraba en el padrón tenía derecho a votar, sino el mecanismo de constitución de los organismos de bases, toda vez que para hacer un comité de base había que seguir un instructivo, era necesario que el presidente fuera ya miembro del partido, es decir, que tuviera inscrito en un comité de base madre, había que definir quien lo presidía, que miembro del intermedio lo proponía, tenía que ser juramentado, en fin, existe todo un prontuario orgánico que en la especie fue burlado.

Agua pasada no mueve molino y después del palo dado ni Dios lo quita, significa que ya consumado el padrón con esos vicios no existe razón para devolver los resultados, y por esa causa tenemos un miembro del Comité Central parido de tales circunstancias que se da por el pecho por habernos derrotado, tenemos a los “imparciales” celebrando un triunfo ajeno, tenemos a los incautos felices por la victoria, pero yo estoy preocupado, no por una derrota cuestionada, pírrica desde el punto de vista ético, sino porque el PLD mostró sus debilidades y le enseñamos al PRD el vehículo para derrotarnos con nuestras propias armas.

No es momento de lamentos, ni de sentir tristeza, sino para erguir la frente, seguir el camino, levantar la bandera de la dignidad y el decoro, trabajar nueva vez con mas eficiencia, acumular experiencias y definir nuevos paradigmas de esperanzas.

No me siento arrepentido, ni triste, ni tampoco cometí ningún error, pues leí un anónimo que dice: “no tenga miedo nunca de probar algo nuevo. Recuerde que el arca la construyeron aprendices y el Titanic profesionales”.

El PLD nos necesita, el pueblo de Montecristi nos necesita, la patria nos necesita y mis sueños aún forman parte de mi vida. No abandonaré mi bandera, ni mi inspiración, ni mis sueños, ni mi esperanza, ni mi fe, ni mi partido.

PA LANTE COMPAÑEROS!