Esas prácticas irregulares no solo ponen en peligro a sus protagonistas, sino también a personas que se desplazan por las principales vías públicas de la ciudad fronteriza La mayoría de las carreras se realizan en la carretera desde la bomba de gas hasta la entrada de La Vigía y la carretera Dajabón-Copey-Montecristi, donde se hacen apuestas que van desde RD$50.000 hasta 100 mil pesos, mientras que las autoridades no dicen ni hacen nada para detener esta practica. Hace varios meses, dirigentes comunitarios de esta demarcación solicitaron a las autoridades municipales colocar reductores de velocidad en la carretera Dajabón-Montecristi para evitar las carreras ilegales y acabar con esas competencias. Los vecinos se quejaron de que casi a diario hay accidentes de tránsito en la vía, en los que se ven involucrados los motociclistas que dentro de la ciudad levantan los motores llevándose por delante a todo el que se le atraviesa. Por Javier Genao |