
Por Santiago Caba
A causa de los procesos históricos que se producen en la República Dominicana, aupado además por la cultura mediática que acompaña nuestra memoria política, surgen diferentes hipótesis de grupos o sectores que se atribuyen la condición innata del análisis, pretendiendo ocupar un espacio de preponderancia en el debate de las ideas en torno a los diferentes temas que ocupan la atención del mercado de opiniones en la vida nacional.
Existe una capacidad de olvido increíble, obviamente adrede, con el simple objetivo de sorprender a los incautos que, dada nuestra limitada capacidad cultural de críticas, somos sorprendidos y, a veces, repetimos lo que hemos oído sin saber que se trata de un análisis tergiversado y de mala fe.
Pues resulta que el olvido es una acción involuntaria que consiste en dejar de recordar, o de guardar en la memoria, información adquirida. En la especie el olvido de nuestros aventajados analistas políticos se producen, no por el "aprendizaje interferente", sino porque sustituyen sus recuerdos por un argumento no consolidado en la memoria en sus memorias, y tratan de que "desaparezcan" de la conciencia de sus receptores. Estos están conscientes que los seres humanos debemos recordar que uno recuerda que ha olvidado, es decir, que sabe que teníamos un conocimiento de lo que ha ocurrido a nuestro derredor y que tenemos conciencia de haber tenido eso. Es que según los Sicólogos “los recuerdos olvidados no desaparecen”, sino que son sepultados en el inconsciente.
El país debe estarse preguntando si el olvido de Julio Martínez Pozo al escribir su columna de ayer es producto de algún elemento traumático que le ha generado amnesia, el cual generalmente es causado por golpes en la cabeza, que pueden generar amnesias de distintos tipos, por ejemplo: olvidar lo anterior al golpe o la desaparición de recuerdos periódicamente.
En algún momento tuve la sensación de que el señor Pozo podía, dada su capacidad para recordar sucesos y planes, entre otra informaciones importantes de la vida de la República Dominicana, que a lo largo de la vida acumularla las informaciones necesarias para, como en las culturas que no poseen escritura, se podía dejar el conocimiento de nuestra historia en sus manos, que como en ellas los ancianos son capaces de rememorar acontecimientos de varias generaciones remontándose a cientos de años, capacidad que tienen que compartir con los propios recuerdos.
Sin embargo dicho analista posee una pérdida de memoria que lo lleva a sostener una hipótesis que, en cualquier caso, los propios procesos de codificación y recuperación de la información, serán los principales responsables de descubrir los motivos de la pérdida de éstas.
A quien no se le olvida es al pueblo, y por ello el próximo torneo electoral del año 2016 dará una refrescadita a la memoria de los que juegan al olvido y promueven sucesos analíticos dirigidos a descalificar al mas eficaz gobernante de la República Dominicana, eligiendo al Dr. Leonel Fernández como presidente constitucional de esta patria.
Como olvidar el triunfo del PLD en el año 1996 con Leonel Fernández, como olvidar el triunfo del año 2004 con Leonel Fernández, como olvidar el triunfo del año 2006 con Leonel Fernández, como olvidar el triunfo del año 2008 con Leonel Fernández, como olvidar el triunfo del año 2010 con Leonel Fernández, como olvidar el triunfo del año 2012 con los tres frentes creados por Leonel Fernández y su maquinaria electoral?....... por Dios…
El escritor es abogado y miembro del CC del PLD.