SANTIAGO.- Las autoridades del Hospital José María Cabral y Báez, se niegan a dar declaraciones sobre la auditoria que se está realizando en ese centro de salud, luego de confirmarse irregularidades en el almacén de los medicamentos.
Hasta el momento solo dicen que la fiscalía esta empoderada del caso la cual recomienda no dar información para que el proceso no sea contaminado.
Con relación a los empleados que fueron suspendidos de manera parcial estos no serán repuestos hasta tanto no se termine la investigación.
El director del centro Ernesto Rodríguez, prometió que en este caso se llegará hasta las últimas consecuencias.