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Por Santiago Rafael Caba Abreu, abogado.
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Montecristi, R.D.-7/01/2020.Es una manifestación de inestabilidad polĆtica y de debilidad institucional Estatal, toda indiferencia al ejercicio de los derechos fundamentales en cuanto que informar , educar, empoderar y capacitar son claves para la autonomĆa y la libertad, la justicia y la igualdad.
Se trata de una prevención profunda, estructural y pluridimensional, destinada a reforzar el Estado de derecho, el imperio de la ley, el empoderamiento de la sociedad civil y el apoyo general a las instituciones del gobierno en un sistema presidencial democrÔtico, con la finalidad de que cada persona de la sociedad sea consciente de que es titular de derechos, y sepa exigir al Estado el cumplimiento de los mismos y su reivindicación, cuando sean vulnerados.
El dĆa del Poder Judicial acudimos a la celebración de la audiencia solemne que da inicio a las labores para el aƱo 2020 por parte de este poder del Estado Dominicano, pero pudimos advertir que en el Departamento de Montecristi hubo ausencias notables de los principales lĆderes de la Provincia, mismas que podrĆan estar debidamente justificadas, pues bien pudo ser que no fueron invitados o bien que Ć©stos quisieran expresar tĆ”citamente su desprecio a nuestra justicia. PodrĆa afirmarse que se trató de una fórmula para escabullirse de una alarma colectiva, que a su vez constituye un indicativo de que las cosas pudieran andar muy mal en las interacciones de las distintas sedes gubernamentales.
Es cierto que los tiempos han cambiado, que los jueces se han alejado de sus vinculaciones con las estructuras sociales, lo que en efecto funciona por derivaciones de los actos de administración que realizan o talvez por el temor a la desaprobación de sus actuaciones, que parece no ser exclusiva del Ômbito de nuestra jurisdicción.
Los abogados se han alejado de la celebración de las actividades protocolares del dĆa del Poder Judicial, en tanto que mal se les trata, y tambiĆ©n los sectores sociales comprometidos con las reivindicaciones colectivas, asĆ como los sectores culturales, y otros, quienes espantados talvez, sin o con causas, se han ausentado de dichas actividades. Es como sĆ el Poder Judicial o la justicia se va aislando, para quedarse sola, pretendiendo cumplir con su fin Ćŗltimo de "dar a cada quien lo que le corresponde", segĆŗn Ulpiano.
MĆ”s que nada, en mi humilde entender, creo que la justicia debe recuperar su supremacĆa institucional, responder a las expectativas de imparcialidad polĆtica, desterrar los privilegios y discriminación, tutelar los derechos fundamentales de las personas, dar respuestas oportunas y pronta, abandonar los discursos y hablar por sentencias justas, libres de sospechas.
Finalmente, todos los tribunales, desde el Constitucional hasta un Juzgado de Paz, deben crear un registro de sus decisiones, donde resalten los precedentes sentados, para crear un verdadero estado democrĆ”tico de derecho, evitando asĆ la desigualdad entre los usuarios del sistema y generando seguridad jurĆdica a todos.
Feliz tarde.
