A nueve meses de cumplirse la tragedia ocurrida el pasado 8 de abril en la discoteca Jet Set, donde el colapso del techo durante una presentación cobró la vida de centenares de personas, la familia de la fallecida Nelsy Cruz, ex gobernadora de Montecristi y hermana del ex pelotero de Grandes Ligas Nelson Cruz, clama por justicia ante la falta de condena firme a los responsables del lamentable suceso.

La tragedia, que ocurrió en Santo Domingo mientras el merenguero Rubby PĆ©rez estaba en tarima, se convirtió en uno de los desastres mĆ”s dolorosos en la historia reciente de la RepĆŗblica Dominicana, con mĆ”s de 230 fallecidos y alrededor de 180 heridos. Entre las vĆ­ctimas estuvo Nelsy Milagro Cruz MartĆ­nez, quien luchó por su vida tras el colapso y posteriormente falleció mientras recibĆ­a atención mĆ©dica. 

Hasta la fecha, aunque los dueƱos de la discoteca, Antonio y Maribel Espaillat, han sido arrestados y enfrentan imputaciones por homicidio involuntario y otras acusaciones relacionadas con la negligencia en las condiciones estructurales del local, no existe una condena definitiva que responsabilice plenamente a los propietarios por el hecho fatal. La familia Cruz y otros allegados de las vĆ­ctimas han seƱalado la necesidad de un proceso judicial transparente y severo que garantice que se haga justicia y se eviten este tipo de tragedias en el paĆ­s. 

Los familiares de quienes perdieron la vida en el colapso han presentado mĆŗltiples demandas y acciones legales contra los propietarios, exigiendo no solo sanciones penales, sino tambiĆ©n compensaciones que reflejen la magnitud del dolor y las pĆ©rdidas humanas sufridas. Pese a las numerosas querellas interpuestas, la ausencia de una sentencia condenatoria definitiva mantiene viva la inquietud y el reclamo de justicia entre los allegados de las vĆ­ctimas. 

La memoria de Nelsy Cruz sigue presente en Montecristi y en todo el país, mientras sus seres queridos esperan que el sistema de justicia actúe con celeridad y responsabilidad para que los hechos no queden en el olvido y se establezcan responsabilidades claras ante una tragedia que conmocionó a toda la República Dominicana.