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Santo Domingo.- La revisión de la medida de coerción impuesta al comunicador Ángel Martínez dio un nuevo rumbo al proceso judicial que enfrentaba por una querella de presunta difamación e injuria presentada por el empresario santiaguero Arnulfo Gutiérrez y su familia.
Martínez cumplía una medida de tres meses que incluía el uso de grillete electrónico y el impedimento de salida del país. No obstante, luego de ofrecer disculpas públicas tanto ante el tribunal como a través de los medios de comunicación, la parte querellante decidió desistir de las sanciones que había solicitado como mecanismo de protección.
Al concluir la audiencia, Leonel Gutiérrez, hermano del empresario, explicó que la decisión fue tomada en coherencia con los principios cristianos que rigen a la familia. Señaló que, tras escuchar las disculpas del comunicador, optaron por levantar las medidas impuestas durante un proceso que se prolongó por alrededor de ocho meses debido a informaciones que, según indicaron, carecían de sustento y afectaron su entorno personal y familiar.
“Hoy dejamos sin efecto cualquier sanción que impulsamos contra el señor Ángel Martínez”, expresó, al tiempo que manifestó su deseo de que la situación sirva como lección sobre la responsabilidad al emitir declaraciones públicas sin pruebas.
De su lado, Martínez reconoció ante el tribunal que los datos difundidos no se correspondían con la realidad y pidió perdón a la familia Gutiérrez. Afirmó sentirse conforme con el desenlace del caso y valoró el gesto asumido por Arnulfo Gutiérrez, destacando que el proceso debe fortalecer principios como la verdad, la justicia y la paz.
El comunicador agradeció la decisión adoptada y aseguró que este episodio debe convertirse en un llamado a actuar con responsabilidad y respeto en el ejercicio de la comunicación.
