Redacción internacional, 12 mar (EFE).- La isla de Jarg, situada en el norte del golfo Pérsico, es un enclave crítico para la economía ira...
Redacción internacional, 12 mar (EFE).- La isla de Jarg, situada en el norte del golfo Pérsico, es un enclave crítico para la economía iraní y su control es decisivo para el gobierno de Irán, porque a través de ella pasan el 90 % de las exportaciones petrolíferas del país.
El presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó este jueves que «el golfo Pérsico se teñirá con la sangre de los invasores» si esta isla es invadida
La amenazas de Qalibaf se producen después de que el medio estadounidense Axios afirmase hace unos días que Washington y Tel Aviv habían estudiado la posibilidad de hacerse con el control con fuerzas especiales de la isla de Jarg.
En Jarg se localiza una terminal petrolera con dos muelles principales y capacidad para cargar hasta siete millones de barriles por día, el equivalente a diez buques superpetroleros, aunque a su máximo rendimiento podría alcanzar entre 8 y 10 millones de barriles.
El muelle ‘T’, el mayor de Irán, consta de seis dársenas, cada una de las cuales tiene cinco maquinas de medición con una capacidad de 13.500 barriles de petróleo por hora.
El otro muelle principal, llamado ‘C island’, con tres dársenas y hasta 30 metros de profundidad, es capaz de acoger buques de hasta 300.000 toneladas métricas (el equivalente a 2 millones de barriles de crudo).
Situación y orografía privilegiadas
Con una superficie de 20 kilómetros cuadrados y situada a 25 kilómetros de la costa sur iraní, dentro de la provincia de Bushehr. y a unos 483 al noroeste del estrecho de Ormuz, la isla está en una zona del Golfo Pérsico donde se encuentran algunos de los mayores campos petrolíferos del mundo.
Jarg se emplaza sobre un yacimiento petrolífero cuatro veces más grande que la propia isla y cuenta con una diferencia de altitud de entre 60 y 70 metros desde la superficie del mar hasta los tanques de almacenamiento, lo que permite suministrar el crudo a los barcos sin necesidad de bombas, mejorando la eficiencia operativa.
En 2017, después de que la comunidad internacional levantara las sanciones contra el régimen iraní, la terminal alcanzó su pleno rendimiento y, por primera vez en 20 años, sus nueve dársenas llegaron a estar en funcionamiento.
La guerra Irán-Irak
Durante la guerra que mantuvieron Irán e Irak entre 1980 y 1988, la aviación iraquí atacó en decenas de ocasiones la terminal de Jarg y en febrero y marzo de 1988 estos ataques afectaron muy gravemente a los muelles de carga.
Tras la contienda una empresa francesa filial del grupo GTM-Entrepot se encargó de la reconstrucción de la planta petrolífera.
