CHICAGO/LONDRES, – Una vacuna experimental ayudó a monos con una forma del virus del sida a controlar la infección por mĆ”s de un aƱo, sugiriendo que podrĆa conducir en el futuro a una vacuna para los humanos, dijeron el miĆ©rcoles investigadores en Estados Unidos.
Los cientĆficos dijeron que la vacuna estimula al sistema inmunológico a atacar rĆ”pidamente al virus del VIH cuando entra por primera vez al cuerpo, el punto en el que la el virus es mĆ”s vulnerable.
Louis Picker, del Centro Nacional de Investigación con Primates en Oregon, cuyo estudio aparece en la revista Nature, dijo que cree que serÔ posible tener una vacuna lista para probarla en personas dentro de tres años.
Las pruebas de la vacuna con una versión del virus que afecta a primates llamada inmunodeficiencia simia mostró que mĆ”s de la mitad podĆan evitar que el virus se replicara de modo que incluso las pruebas mĆ”s sensibles no detectaban ningĆŗn rastro del virus.
Hasta ahora, la amplia mayorĆa de monos vacunados han mantenido el virus controlado por mĆ”s de un aƱo, perdiendo gradualmente todas las seƱales que tenĆan de haber sido infectados.
Los macacos en el grupo no vacunado han desarrollado desde entonces la forma del sida que afecta a los monos.
“Sentimos que (la vacuna) tiene la posibilidad de mantener al virus bajo completo control o eliminar el virus”, dijo Picker.
Picker y sus colegas usaron un virus relativamente inofensivo llamado citomegalovirus (CMV) como sistema de transporte para introducirla vacuna experimental en el cuerpo.
Lo eligieron porque los cientĆficos creen que la mayorĆa de las personas ya estĆ”n infectadas de CMV, un virus que permanece en el cuerpo de por vida pero causa pocos o ningĆŗn sĆntoma en la mayorĆa de los infectados.
Picker dijo que debido a que el virus estÔ persistentemente presente mantiene al sistema inmunológico en alerta, listo para atacar al virus cuando entra por primera vez al cuerpo.
“El virus entra y bĆ”sicamente puede ser detenido”, dijo Picker en una entrevista telefónica.
Por Julie Steenhuysen y Kate Kelland----Reuters