Ramfis Domínguez Trujillo reta a dominicanos alegrar familias en Navidad

Santo Domingo.- El candidato presidencial, Ramfis Domínguez Trujillo, en un mensaje navideño, retó a los dominicanos a #AlegrarUnaFamiliaEnNavidad;  con el objetivo de llevar fe, esperanza y felicidad a personas de escasos recursos, asegurando que no desea llevar el típico mensaje de Natividad, que descansa en simples palabras.

Domínguez Trujillo expresó que, “les propongo a todos dar lo mejor de nosotros. Con una sonrisa, un abrazo y un gesto de amor, podemos contagiar al país de alegría”, indicando que pueden seguirlo en las redes sociales con el Hastag: #AlegraUnaFamiliaEnNavidad, como parte del novedoso reto navideño solidario.

 “Quiero hacerles un llamado a la acción de todos, para demostrar “nuestro gran corazón. Siempre digo que los problemas de nuestra amada República Dominicana, los vamos a resolver con “mano dura” y “corazón grande”, llamó Domínguez Trujillo, quien disfruta compartir la época más colorida, amistosa y sincera; la Navidad.

Con el reto de alegrar al prójimo externó que en Navidad, es oportuno compartir el sentimiento y espíritu por el nacimiento del niño Jesús, -Salvador del Mundo-, entregar y llevar esperanzas a los demás, a quien necesite una sonrisa o un cálido abrazo, o quizás a quien espera celebrar la tradicional cena navideña junto a los suyos, en la paz del santo hogar.

Para los dominicanos, Navidad es disfrutar del lechón asado, pasteles en hojas, pollo al carbón y las exquisitas catibias o empanadillas de yuca, que no podrían saborearse mejor, que en compañía de los seres amados y el color mágico de la vecindad.

 Si viajan al campo, en la montaña o la ciudad, resurge la luz del alumbramiento del Mesías en cada uno de los corazones, posándose, en las tardes de cocteles y en las noches de las zarándelas.

A seguidas invitó, “a los que puedan dar un poco más, les pido que seleccionemos a una familia de escasos recursos para entregarles regalos que provoquen felicidad, fe y esperanza, en estas navidades.

 La Navidad es un espacio idóneo para cultivar el amor al prójimo, la solidaridad y manifestar el perdón desde el corazón, propio de una atmósfera que se contagia entre villancicos, aguinaldos, el árbol de pino, jengibre, cancioneros tradicionales y las galletitas de chocolates para recibir a los familiares y amigos desde cualquier punto de la geografía mundial.