Por NƩstor EstƩvez.
“Saber de letras” y “saber de
nĆŗmeros” suelen ser expresiones llanas para referirse al conocimiento bĆ”sico que alguien puede tener.
Asà suele identificarse la base de lo que en términos de conocimiento puede lograr una persona. La lectoescritura nos abre una puerta inmensa para intercambiar, mientras que los números sirven para que aprendamos a pensar.
Mucha gente dice “no querer nada con nĆŗmeros”, pero eso es muy difĆcil en una vida que implica un “NĆŗmero Ćnico de Identidad”, una fecha de nacimiento (que despuĆ©s se vuelve de cumpleaƱos), una dirección postal que suele incluir nĆŗmeros, un nĆŗmero de orden en el centro de estudios y una retahĆla que nos harĆa perder la cuenta por aquello de que “el conjunto de los nĆŗmeros naturales es infinito”.
Por eso me he animado a poner de relieve algunas cuentas relacionadas con esa Ley que crea una zona especial de desarrollo fronterizo para las provincias Pedernales, Independencia, ElĆas PiƱa, Dajabón, Montecristi, Santiago RodrĆguez y Bahoruco.
Como es sabido, el tema de las facilidades y exenciones impositivas para empresas de la zona ha generado desde enfrentamientos entre legisladores o empresarios hasta reclamos de diversas organizaciones, motivando el anuncio del presidente Luis Abinader para impulsar “un proceso de desarrollo en el que ninguna provincia del paĆs se quede atrĆ”s”.
Veamos algunos nĆŗmeros
1.- Se trata de siete provincias que componen mĆ”s o menos un quinto de la superficie del territorio nacional. Sin embargo, entre todas tienen menos habitantes que San Cristóbal; apenas suman la mitad de los habitantes de la provincia Santiago. La emigración forzada por las dificultades para abrirse paso en la vida ha provocado que esa zona del paĆs se vaya convirtiendo en tierra de nadie.
2.- Se trata de provincias con solo dos representantes en la CĆ”mara de Diputados. Y no porque cuenten con habitantes suficientes para ello, sino por la disposición constitucional que establece en dos el mĆnimo de representación de cada provincia en ese hemiciclo.
3.- SegĆŗn cifras oficiales, y para solo citar un tema bĆ”sico, se ubica en 34% el promedio de los hogares de las provincias acogidas a ese rĆ©gimen especial, con abastecimiento de agua dentro de la vivienda. En Pedernales, Independencia, ElĆas PiƱa, Dajabón, Montecristi, Santiago RodrĆguez y Bahoruco, el 66% tiene que “hacer magia” para resolver un tema tan fundamental como obtener el preciado lĆquido.
4.- SegĆŗn las cifras oficiales sobre distribución de “grandes contribuyentes”, las siete provincias referidas, juntas, apenas igualan a Espaillat, con cuatro empresas calificadas como tales. Esto ha sido logrado gracias a los atractivos generados por la Ley 28-01.
En este renglón, el conjunto de siete queda por debajo de provincias como La Romana, La Vega y Puerto Plata. Aun juntas, ni siquiera llegan a la mitad de los grandes contribuyentes que tiene San Pedro de MacorĆs, mientras que San Cristóbal las quintuplica, y Santiago las multiplica por diez.
5.- Otras cifras oficiales que ponen en evidencia gran inequidad con muchas provincias fronterizas son las publicadas por la Dirección General de Impuestos Internos, sobre los denominados “regĆmenes especiales”, estrategia usada por el Estado para incentivar las inversiones. Esa modalidad cuenta con empresas en todas las provincias dominicanas.
Pero San Cristóbal, por ejemplo, supera al conjunto de las siete provincias citadas, por tener 137 empresas acogidas a la categorĆa de “RegĆmenes Especiales”. Bahoruco cuenta con cuatro, Pedernales tiene tres y ElĆas PiƱa a penas cuenta con una.
Algunas preguntas para reflexionar
¿A quiĆ©n le conviene que una quinta parte de RepĆŗblica Dominicana se vuelva tierra de nadie? ¿CuĆ”les consecuencias puede acarrear la despoblación de la frontera? ¿Por quĆ© atentar contra incentivos focalizados en provincias empobrecidas? ¿TendrĆ”n alguna idea quienes se oponen al rĆ©gimen especial en la frontera, de lo que significa vivir sin servicio de agua en el hogar?
Parece que ha llegado una excelente oportunidad para que la denominada cuÔdruple hélice (gobierno, empresa, academia y sociedad organizada) incida positivamente en real avance sostenible, poniendo especial énfasis en las provincias fronterizas de República Dominicana.
Parece que ha llegado el momento para impulsar una conjunción de esfuerzos que evidencie real compromiso de cara a lograr dinamismo económico, creación de capital social y mejorĆa de vida con sostenibilidad en todo el paĆs.
Parece que ha llegado el momento para poner foco en esos puntos en común entre el interés particular y el interés general, disfrutando los beneficios del valor compartido.
