El sacerdote Juan José Silva bajó de tarima al cantante de música urbana Ala Jaza, cuando este se disponía a cantar sin escuchar las reglas que debía cumplir en las fiestas patronales del municipio Peralvillo, provincia Monte Plata.

Cuando el pĆŗblico recibĆ­a al intĆ©rprete de «Nadie se meta» para iniciar su presentación, el padre Silva subió a la tarima aclarando que esa fiesta la organiza la iglesia católica y que habĆ­a tratado de dialogar con Ala Jaza para explicarle las reglas que debĆ­a cumplir pero, este lo habĆ­a ignorado.